A lápiz...


El pequeño zorro era amigo del hijo del gran oso que vivía en el bosque. De pequeños, les gustaba jugar juntos a esconderse entre los arbustos, recogían bayas de distintos colores y formas, o se iban a pescar juntos al río. Pero lo que más les gustaba era cuando el viejo búho salía al atardecer y, antes de prepararse para sus vuelos nocturnos, les contaba un cuento antes de que se fueran a dormir para que a los dos les resultara más sencillo soñar cosas bonitas.

5 comentarios

  1. Texto y dibujo, son dos preciosidades; muy delicado el trazo, me gusta mucho el búho con su libro y sus letras escapando..
    Un saludo

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  2. Que maestro el buho, la verdad es que estos animalillos tienen aspecto de sabios. Saludos

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  3. qué dulce mar..! me gusta muchísimo!

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  4. ¡así cualquiera sueña cosas bonitas!


    (mi elefante
    te manda
    risa)

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