Tiza la becaria



Tiza es mi gata (o mi becaria, que a veces suele subirse a la mesa para ver en qué trabajo y ayudar a su manera), hace más de dos años que la tengo en casa como mi compañera de piso. Leí una vez por ahí que los gatos sabían que en el antiguo Egipto eran adorados como Dioses y que no lo habían olvidado, y doy fe de que mi gata lo recuerda perfectamente. He debido convertirme en algo así como su esclava humana al servicio de todos sus caprichos.

El caso es que hace unos días volví a mi pueblo para llevármela de vuelta a casa, y aproveché para sacarle algunas fotos en su rincón de la siesta, en donde a mediodía da el sol y se está calentito. Mi padre y yo tenemos la broma de decir que cuando se pone ahí es que va a la playa, Ya verás cuando le diga que en Madrid no hay de eso...







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